San Antonio #4

La Historia que les voy a contar es una experiencia que recuerdo fácilmente porque pasó un día antes de mi cumpleaños Diciembre 23, 2014.

Estaba trabajando para cerrar la tienda cuando Andrés, cajero de la tienda, llegó con una bolsa de mujer que encontró en el parqueadero arriba de un carrito de compras.

Me dijo que había mucho dinero , tarjetas de crédito y toda la información y documentos del cliente de apellido Williams.

En la noche llegó una mujer preguntando si habíamos encontrado una bolsa negra. Le pregunté cómo se llamaba, y me dijo Mrs. Williams; entonces yo me di cuenta que ella era la dueña de la bolsa.

Le hice unas preguntas para estar seguros de que la bolsa era de ella y me comentó que lo que más le importaba eran los documentos que traía. Ya estaba totalmente seguro que era de ella y le dije que yo la tenía en la oficina.

Cuando se la di se sorprendió tanto que todo estaba en su bolsa hasta el dinero. Fue un momento especial, ver qué contenta estaba. Sentí muchísimo orgullo de Andrés por su honestidad.

La señora me preguntó y le conté cómo pasó todo quiso agradecerle a Andrés y le dije que su turno había terminado por ese día y que regresaba hasta el día siguiente en la mañana.

Nunca pasó por mi mente que regresaría a la tienda a buscar a Andrés,

Lo mejor de la historia es al día siguiente:

Llega Mrs. Williams finalmente a conocer a Andrés y lo saluda y me dice:

“Señor Ángel, usted debe estar orgulloso del servicio al cliente que su empleado hace por su tienda.”

Yo le contesté que sí lo estaba y mucho , tanto que en la junta de la mañana les hice saber a todos lo que pasó.

Entonces la señora Williams sacó un sobre y se lo da a Andrés en la mano y le dice “¡Ábrelo!”. Cuando Andrés lo abre, resulta que eran $2,000.00 en efectivo.

Él estaba tan feliz y le dice a la Sra. “Muchas gracias con esto le voy a comprar regalos de Navidad a mis hermanitos, a mis papás y también les voy a ayudar con la renta”.

Cuando él dijo eso la señora Williams lloró de emoción y le dice “¡Qué bueno que vas hacer eso con tu dinero!” y le dio un abrazo a Andrés. Me dio las gracias a mí y yo me sentía tan emocionado que por poco lloro también.

Imagen de Acto de gran BONDAD

Joe Reyna

Gerente

Una de las virtudes del ser humano es poder ayudar a alguien y dar palabras de aliento, sin recibir nada a cambio.

Escribe tu comentario